
sábado, 31 de octubre de 2009
viernes, 30 de octubre de 2009
Estar enamorado...

el nombre justo a la vida.
Es dar al fin con las palabras que para hacer
frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel
en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que
reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de
la carne respira.
Es contemplar, desde la cumbre de la persona,
la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera
que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz
profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la
perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad
de nuestra sombra está vencida.
Estar enamorado amigos, es descubrir dónde
se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de
un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado
prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de
cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los
perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo
recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera
que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo
ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del
corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de
la música sin tasa.
Estar enamorado, amigos, es adueñarse de
las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la
cabeza distraída.
Es recordar a Garcilazo cuando se siente la
canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las
primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de
una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña
con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay
fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre
la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda
confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una
pequeña lucecita.
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio
y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de
las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con
las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las
lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias
del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo
tiempo compartir su noche obscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna
todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea
de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no
volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de
tener las manos puras.
martes, 27 de octubre de 2009
Soneto XVII - Pablo Neruda

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio o
flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.
Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
Pablo Neruda
domingo, 25 de octubre de 2009
Rio a bajo

miércoles, 21 de octubre de 2009
Poema Del Amor Ajeno.

domingo, 18 de octubre de 2009
viernes, 16 de octubre de 2009
jueves, 15 de octubre de 2009
LUNA

domingo, 11 de octubre de 2009
sábado, 10 de octubre de 2009
Oleo de una mujer con sombrero..

jueves, 8 de octubre de 2009
miércoles, 7 de octubre de 2009
domingo, 4 de octubre de 2009
Recordando a Mercedes Sosa

Todos quienes admiramos y queremos a Mercedes Sosa sentimos la irreparable pérdida de un verdadero ícono de la cultura latinoamericana. ...
Palabras para Mercedes, por Teresa Parodi
Mercedes, madre cantora
amorosamente amada,
voz que es vertiente sonora
de los sueños que no acaban,
cuando se escribe tu nombre
se siente que todo cambia
porque tu canto nos quema
piel adentro y nos levanta.
Ese país que te digo
que te estalla en la garganta
es un niño entre tus brazos
que se aferra a los que cantas,
tu canto lo arrulla suave,
lo contiene, lo amamanta,
tu canto le pone brillos
inocentes en el alma.
Mercedes, madre cantora
mujer de amorosa entraña
danos tu fe, tu coraje,
no nos dejes sin tu rabia
danos tu risa y tu fuego
y lloranos con tus lágrimas
al pie de tu voz bandera,
al pie de tu voz que sangra
vamos desnudos de olvidos
pero nuevos de esperanza.
Mercedes, salmo en los labios
amorosa madre amada
mujer de América herida
tu canción nos pone alas
y hace que la Patria toda
menudita y desolada
no se muera todavía
no se muera porque cantas.